El Contexto Económico Nacional e Internacional en el 2022

De acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), durante la gestión 2022 la economía mundial registró una variación del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,4%.

El 2022 se caracterizó por la incertidumbre en materia comercial generada por el conflicto bélico en Ucrania y Rusia, repercutiendo en el incremento de los precios internacionales de bienes energéticos e incidiendo en la elevación del costo de vida, principalmente en los países del continente europeo.

De acuerdo con información de la Organización Mundial del Comercio, en 2022 la comercialización de mercancías registró un incremento estimado del 3,5%, indicando una desaceleración respecto al 10,8% del período anterior. Esto se atribuye principalmente a las barreras que surgieron a partir del conflicto bélico en Ucrania que incidieron en el importante incremento en el precio de los bienes energéticos en Europa y la reducción en el gasto de los hogares en otros tipos de bienes.

En general, los principales indicadores de los mercados de trabajo de las diferentes regiones del mundo todavía se mantienen rezagados con relación a los niveles previos al inicio de la pandemia. De acuerdo con los datos presentados por la Organización Internacional del Trabajo, el déficit de horas de trabajo en la gestión 2022 fue equivalente a 473 millones de puestos de trabajo.

Por otra parte, buscando el control de la inflación, muchas de las economías que habían mantenido políticas económicas expansivas, empezaron el endurecimiento de las mismas. Para 2022, se estima que la inflación global se sitúe en 8,8% y se espera que los efectos de la política monetaria restrictiva se materialicen paulatinamente hasta 2024, para cuando se proyecta una inflación de 4,1%.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para la gestión 2023 tan solo un 2,7% de crecimiento con una desaceleración en el ritmo del comercio internacional cercano al 2,4%. A pesar de esto, se espera que el PIB per cápita global retome niveles más altos de crecimiento desde 2024, cuando se estima un crecimiento de 3,1% en la economía mundial.

Respecto a la economía boliviana, durante la gestión 2022 se registraron cifras interanuales positivas, alcanzando una variación acumulada del PIB de 4,28% al cierre del tercer trimestre y se estima que el crecimiento general de la gestión alcance al 4%. De la misma manera, al 30 de septiembre de 2022, el índice Global de Actividad Económica (IGAE) registró una variación del 4,28%. Estos datos son consistentes con la reapertura económica en un contexto internacional de alta inflación. Por otra parte, al cierre de 2022, los niveles de desempleo se redujeron progresivamente hasta un 4,2%. Estas cifras podrían indicar que la economía nacional se encuentra en fase de recuperación, con un evidente incremento en la producción de bienes y servicios, y una mayor demanda crediticia para operaciones vinculadas con el sector productivo.